Drama de Amor



06/06/93

I
Pensaba que no era un sueño
nuestra mutua relación,
pensaba que con sus besos
me amaba con tal pasión,
y al saber que todo eso
era tan sólo un error
supe que sólo un juego
era este drama de amor.

II
Pensaba que ser perfecto
era amar de corazón,
pensaba que en el silencio
sólo escuchaba su voz,
y al creer que su desprecio
era de falsa razón
supe que nada de eso
resultaría lo peor.

III
Pensaba que ser sincero
era cuestión de los dos,
pensaba que algún te quiero
tenía mucho valor,
y al conocer todo su juego
de mala reputación
supe que los luceros
nunca tuvieron color.

IV
Pensaba que con el tiempo
no se moriría la flor,
pensaba que muy adentro
seguía escuchando su voz,
y al volver a su recuerdo
que fue lo que me dejó
supe que sólo un juego
fue este drama de amor.

Héctor.

Alma Destrozada



06/05/93

I
Con el alma destrozada
yo me siento en los momentos
cuando tú te pones brava
o callas tu sufrimiento,
cuando gritas en mi cara
un dolor de descontento
o cuando no me dices nada
y me miras desde lejos.

II
Con el alma destrozada
yo te amo sin remedio,
con el alma destrozada
simplemente tengo miedo,
de perderte una mañana
o sufrir sin el consuelo
de saber que tú me amas
tanto como yo lo he hecho.

III
Con el alma destrozada
yo te he escrito es te poema,
con el alma asesinada
corre sangre por mis venas,
con el alma deslumbrada
por tu luz que me destella
cuando sueño con mi dama
o con mi linda doncella.

IV
Con el alma destrozada
ya no sé si soy poeta,
con el alma marchitada
sólo el desprecio me enferma,
y sabiendo que me amas
no te dejaría soltera
ni que el alma destrozada
toda la vida tuviera.

Héctor.

Alondra



14/02/93

I
Del fruto de una pareja
tendrá algún día que florecer
la niña de piel morena
y de tiernos ojos café,
la flor de tus jardines
y de los míos también,
la hija de los capullos
y de los dulces e miel.

II
La vida de una familia
y la luz de nuestro saber,
la princesa de mi reino
y la pureza de mi querer,
la tierna niña de mi alma
y el aroma de un clavel,
la jovencita que al pasar el tiempo
se irá convirtiendo en mujer.

III
Mi futuro, mi presente,
mi mañana o mi ayer,
Alondra serás siempre
la hija que yo soñé,
la heredera de los encantos
de tus padres al nacer,
la tierna niña de mi alma
que siempre he querido querer.

IV
Espero que Dios permita
que yo si te pueda ver
como la niña de mis ojos
y la dulzura de mi querer;
mi niña de piel morena
y de tiernos ojos café,
capullo de tus encantos
y de los míos también.

Héctor.

A los Educadores



12/01/93

I
Precursor de la enseñanza
de todo cuanto entiendo,
sobre la faz de la tierra
no cualquiera es "Maestro",
Maestro que se dedica
a la patria por completo
cultivando en las personas
el mejor conocimiento.

II
Fomenta aspiraciones
y siempre es nuestro ejemplo,
infunde estimulando
con sus buenos pensamientos,
Maestro, tú que velas
por cumplir con tus deseos
de tratar que cada día
seamos más perfectos.

III
El verdadero Maestro
es el que enseña y aprende,
el que consuela y anima
y también el que divierte,
Maestro es la persona
que se entrega totalmente
a predicar la enseñanza
así mucho le cueste.

IV
Ejemplo de nuestra patria
y de nuestra educación,
Maestro es ser sincero
y justo sin excepción,
alumnos sin su Maestro
sería incompleto el salón,
Maestro es la persona
que se dedica a su profesión.

Héctor.

Abismo



25/11/92

I
Sería hablar sin palabras,
sería vivir sin amar,
queriendo encontrar la dama
que me motive el soñar,
soñar con el mundo entero
que me quite la ansiedad
de quererla como yo quiero
y amarla sin ningún final.

II
Queriendo encontrar la dama
que me inspire el suspirar,
que me susurre en la cama
y que me quiera de verdad,
queriendo encontrar el sueño
que en un abismo sufrirá
así como yo siento
que sufro en el esperar.

III
Viviendo por un latido
y muriendo en el despertar,
cuando lentamente perdido
me encuentro en la soledad,
queriendo un amor sincero
que sepa que puedo amar,
y amar no es sólo un juego
es algo grande de verdad.

IV
Teniendo el amor lejano
ya no lo podré soportar
y siento que es un pecado
que me intente suicidar,
queriendo encontrar la dama
que me inspira el suspirar,
queriendo hablar sin palabras
para que entienda lo que es amar.

Héctor.